Hoy es un día diferente, no tengo ganas de morir, no tengo ganas de vivir, no tengo ganas de respirar, sólo quiero recostarme y pensar, aunque me haga sufrir, es algo monótono, nunca imaginé que la vida podía ser tan aburrida, pero he me aquí sentada en mi cama un 13 de julio, plenas vacaciones de invierno, una adolescente de 16 años cercana a cumplir 17 que a pesar de no tener alguna deformidad enorme que me impida desarrollar una vida común, a pesar de no tener poco atractivo está aquí, encerrada en su habitación a las 9 de la noche, ya habiendo comido, solamente esperando que Morfeo me visite para acabar con la tortura que es para mí tener mis ojos abiertos al aburrimiento...
sé que es algo corto para lo que suelo escribir pero hoy no quería contar cosas específicas, sólo liberar mis pensamientos sobre el hastío que siento hoy en día
No hay comentarios:
Publicar un comentario